Concha Vargas e Inés Bacán

Lebrisah
Centro Social Blas Infante

Concha Vargas e Inés Bacán presentan "Lebrisah" en el Festival de Jerez 2026

Concha Vargas, un minuto de su baile vale mucho más que una hora de esas bailaoras que cuidan más el estilismo que el compás. ¡Qué manera de bailar
tan gitana! Sin saltos ni carrerillas en la tarima, mandando en el cuadro, de categoría. Mirando al público desde un pasado reciente donde comerse
una puchera gitana en un patio de vecinos era motivo de fiesta flamenca, de cantes por soleá sin guitarra y cantiñas de Popá Pinini con palmas sordas. Concha nos llevó a esos patios de antaño comunicando de una manera que ya no se ve en ninguna parte.
Manuel Bohórquez

LEBRIJA, LA FUENTE
Desde la primera gramática castellana de Elio Antonio de Nebrija, Andalucía le tomó gusto al futuro desde Lebrija, cuya contribución a la génesis y evolución de lo jondo nadie cuestiona, pues a partir de la conformación de las casas cantaoras en el último tercio del siglo XVIII, Lebrija es semillero de Utrera, manantial de Jerez y por tanto, fuente del flamenco de la Baja Andalucía.
La mujer, desde aquellos tiempos remotos, toma un papel muy relevante en las fiestas íntimas tanto en el cante como en el baile, de ahí que la compañía que encabeza Concha Vargas vuelva ala memoria a fin de conservar lo que aprendieron para hacer de la tradición costumbre. Es lo que conlleva la impronta de la identidad cultural, el más preciado tesoro de un territorio, Lebrija, donde el flamenco es siempre tradición, pero siempre vanguardia del arte y de las ideas.
Manuel Martín Martín

SINOPSIS

Lebrisah es como llamaban los árabes a la actual Lebrija. Con este nombre enlazamos la tradición de dos grandes artistas del cante y del baile, destacadas por su genio, y su carácter racial. Viñas y barro, caracoles y flamenco, arquitectura y cultura turdetana, fenicia, tartésica y árabe.
Como el vino en una vasija de barro son estas dos artistas de Lebrija, Concha Vargas e Inés Bacán.
Estas dos mujeres se unen para dar homenaje a lo que se está extinguiendo, para que se siga saboreando el flamenco ancestral y veterano. Dos mujeres gitanas de Lebrija hacen honor a una larga historia de este arte donde la sabiduría, el saber estar, la elegancia y la fuerza rebosa por sus cuatro costados.

Ficha artística

Baile Concha Vargas
Cante Inés Bacán
Dirección musical Curro Vargas
Puesta en escena Susi González
Guitarra Curro Vargas, Antonio Moya
Contrabajo Gal Maestro
Cante Juan Juanelo, Moi de Morón
Palmas Juan Juanelo, Moi de Morón

Trayectorias

Concha Vargas

Concha Vargas

Nació en Lebrija, (Sevilla) en el año de 1956, en el seno de una familia gitana emparentada con los Pinini y los Peña.

La bailaora, hija de Quintin Vargas, se dio a conocer gracias a su papel en ‘Camelamos Naquerar’, dando la réplica a Mario Maya. Formó parte de la compañía liderada por el guitarrista Pedro Bacán, El Clan de los Pinini. También hay que destacar su participación, como primera bailaora, en «Diálogos con Dios», de Curro Fernández y «Persecución», de Juan Peña El Lebrijano. De ella se ha dicho que es al baile lo que Fernanda de Utrera al cante y eso bastaría para definir el arte de esta gitana de esencia, temperamento, compás, fuerza expresiva, facultades y maestría son sus poderes.

Ha viajado por el mundo entero y ha compartido escenario con grandes artistas. Su baile es impetuoso, racial y de abrumadora autenticidad que hace de cualquiera de sus intervenciones una experiencia única para el más exigente de los espectadores.

Inés Bacán

Inés Bacán

Inés Peña Peña conocida con el nombre artístico de Inés Bacán, nacida en 1952, cantaora con un currículo familiar de gran peso específico dentro de las estirpes más fecundas del mundo del flamenco.

Hija de Sebastián Bacán y Ana la del Pelao; biznieta de Pinini; nieta de Fernanda la del Funi; sobrina de Fernanda y Bernarda de Utrera, prima del Lebrijano, Pedro Peña y del El Turronero, tía del pianista Dorantes. Hermana del famoso guitarrista y concertista Pedro Bacán.

Ella cantaba en casa, en reuniones familiares o de amigos, pero no fue hasta comienzo de la época de los 90, donde se dio a conocer al público gracias a su hermano, el guitarrista Pedro Bacán, en su empeño de romper su excepcional timidez.

Su primer paso profesional fue participar en la grabación “Noches gitanas en Lebrija”, producida y dirigida por su hermano Pedro Bacán. A partir de entonces y siempre bajo bajo la tutela de su hermano, participa en diferentes espectáculos que se muestran en los mejores teatros y festivales.