SINOPSIS
Al sur de la libertad es el título del nuevo trabajo discográfico de José Mijita. En este proyecto, llevado a la escena, el cantaor jerezano recorre su historial vital a partir de las experiencias sonoras de su infancia que en gran parte florecen en su propia casa, aquella de la popular barriada Federico Mayo. Esta extensión del barrio de La Plazuela, al sur de la ciudad, ha sido el espacio en el que José ha escuchado lo que hoy puede expresar desde su propia voz.
Por eso, canta tanto un repertorio novedoso en el que se para en detalles, recuerdos, personas, olores o sabores que lo llevan a esa época, así como recurre a otras composiciones que escuchó en esa década de los 80 y 90 y en la que la pureza de su casa se mezclaba con los nuevos aires musicales del flamenco.
La libertad es un concepto que lo acompaña porque, sin dejar de sentirse comprometido con sus orígenes, ha sabido empaparse de los sones más rompedores que en su día fueron santo y seña de la banda sonora de su vida.
POR JOSÉ MARIA CASTAÑO
Exposición de motivos
El arte flamenco está en continua evolución y adaptación a los nuevos tiempos. Es quizás el factor que lo hace perdurable y presente en los más prestigiosos escenarios del mundo. Esto invita, incluso a los intérpretes más anclados a la tradición y la ortodoxia a buscar matices dentro de su expresión jonda sin salirse de los cánones heredados.
De las casas de vecinos a los bloques
Esta reflexión es muy adecuada cuando para introducirnos en este proyecto que nace como disco pero que tiene la vocación de ser también espectáculo. Se parte de la idea que, hoy día, los tan manidos barrios históricos flamencos de Jerez son fruto de cierto romanticismo. Allá por mediados del siglo pasado, el desarrollismo urbanístico desplazó a muchas familias del cante a las barriadas del extrarradio. En algunas de ellas, con mayor o menor acento, se formaron microclimas flamencos donde adquirieron sus vivencias artistas que hoy tienen unos 40 años. Son casos conocidos como la Asunción, Polígono San Benito y San Juan de Dios o Federico Mayo, este último un enclave conocido popularmente como el Chicle. Estos artistas no perdieron contacto con los barrios Santiago o San Miguel de donde sus familias eras oriundas, sobre todo a través de las peñas flamencas. Sin embargo, su día a día tuvo más que ver con estas barriadas. Un aspecto que cambia sustancialmente el centro de gravedad de la expresión y que, por distintas razones, no ha sido acometido en un trabajo serio.
| Cante | José Mijita |
|---|---|
| Colaboración especial | Carmen Herrera |
| Guitarra | Domingo Rubichi y Fernando Carrasco |
| Percusión | Carlos Merino |
| Palmas | Carlos Grilo y Diego Montoya |
| Bajo | Ricardo Piñero |