Luis Moneo

Metal Fundio
De la Raíz
Bodega González Byass

Fotografía - Dani & Yesca

Ser Moneo da caché, pero también marca mucho. Aunque en los últimos tiempos los grandes protagonistas han sido Manuel Moneo y El Torta, los  antecedentes flamencos de esta familia llegan hasta el mítico Pedro Niño Moneo “El Brujo”, nacido en las primeras décadas del siglo XIX en El Puerto de Santa María. Luis es ahora el último eslabón de aquel tiempo dorado del Barrio de San Miguel que vivió las reuniones en el Bar Cantábrico o el Bar Ignacio, donde era el más niño de los niños que se colaban en estas fiestas. Originario de La Plazuela y nacido en 1960, fue al colegio pero siempre que pudo se quedó escuchando a todos aquellos flamencos de época que llegaban amanecidos a su casa, a tomarse la taza de caldo o de café antes de seguir cantando por dos o tres días más.
Más tarde se decantó por la guitarra. Como su mujer es Carrasco de la saga de Los Jeros, al casarse con ella, se vio rodeado de guitarristas y esa  circunstancia le llevaron a las seis cuerdas con las que conoció toda la expresión del flamenco y todo el mundo. Asumió que sus hermanos eran referencias muy potentes como para destacar con el cante, pero cuenta que con ocho años encandiló a Agujetas El Viejo -una de sus primeras referencias junto con su abuelo Pacote, Tío Borrico o su hermano Manuel-, cantándole por soleá a cambio de que toda la reunión le diera un duro. Entonces Luis hacía las cosas de Juan Talega, motivo por el que empezó a ser conocido popularmente como “Pepito Soleá”. Finalmente, su tío Luis fue quien lo introdujo en el repertorio de Mairena a quien escuchó personalmente en la boda de Antonio Fernández.
Tras unos años como guitarrista acompañando a todo el plantel jerezano, Antonio El Pipa le pidió un martinete en una Fiesta de la Bulería y eso le sirvió de trampolín para que le empezaran a tener en cuenta como cantaor de recital completo. No obstante, tendremos que esperar hasta 2017 para escuchar sus primeras grabaciones de estudio con “Mi Cante, Mi Palabra”. En este disco Luis, con su hijo Juan Manuel a la guitarra, abre el cofre del tesoro de un flamenco vivencial y sabroso, de su casa. De hecho, esa producción le sirvió para mostrarse en el formato más lógico y natural y marcar tendencia en su territorio. Ahora, en la misma tesitura, acaba de publicar “Metal Fundío”. También con la guitarra de su hijo Juan Manuel, huye de argumentos y leitmotivs con los que vender la moto. No los necesita. Luis no tiene la necesidad de adornar ni revestir nada porque le basta el cante con el peso específico que trae de fábrica.

Chemi López

Ficha artística

Cante Luis Moneo
Colaboración especial María José Franco
Guitarra Juan Manuel Moneo
Palmas Javier Peña, Carlos Grilo, Daniel Peña
Dirección artística Juan Manuel Moneo
Dirección musical Juan Manuel Moneo